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La Coctelera

desequilibrios

4 Septiembre 2007

Técnicas masturbatorias

Aunque parezca increíble, hasta yo no ligo a veces. Que sí, de verdad. Que a veces me dan boleto. Ahora mismo no me acuerdo de ningún ejemplo, pero de verdad que sí. Las mujeres son muy raras y, aún utilizando la técnica del lamido en el zocueco de la oreja (que ya explicaré otro día), puede que te digan "de que no".

Por eso, amigos feítos, jóvenes adefesios, maduritos decrépitos, hay que estar preparado. La naturaleza es muy sabia y nos dotó de manos. Y si no, de flexibilidad en las piernas. Y si no, tampoco pasa nada, ya que no vas a poder leer este post.

Como iba diciendo, hay que estar preparado. Las noches son largas y viene el invierno. Si no hay coito, hay que tocarse. Es inevitable. Dejarse el veneno dentro es malísimo. Los espermas se afianzan en el escroto, cogen confianza entre ellos, en plan coleguilla... y eso no puede ser.

Bueno, pues para estos casos que, insisto, en mi caso particular son extrañísimos, os voy a explicar un par de técnicas pajeriles que a mí me han ido bien. Aunque, repito, yo no las utilizo nunca.

Técnica I: El melón maduro.

También vale con una sandía.Y, si la tienes muy pequeña, con una ciruela. O un Kiwi, que así parece que tiene pelitos.

Muy sencilla. En cuanto la dominéis, os van a llamar vegetarianos. Se coge la fruta y se le practica un agujero. Es importante el tamaño del agujero. Debe ser exactamente igual que el diámetro de vuestro pajarito.

Ahora viene lo fácil. Os folláis el melón.

¿Sencillo, verdad?

El resultado es altamente satisfactorio, ya que el melón dulce tiene el interior blandito. Además, deja un suave perfume en lo que viene siendo el rabo.

Ahora, vamos a complicarlo para los más manitas (nunca mejor dicho). En primer lugar, aumentemos el confort. Para ello, con una cucharilla y teniendo cuidado de no aumentar el diámetro de la vagina frutícula, lo vaciamos de pipas. Tampoco pasa nada si no lo hacemos. Puede que nos crezca una planta dentro del nabo si se nos mete una pipa. Nada grave que no se arregle con un buen herbicida.

Pero, todavía podemos hacerlo más cómodo. Si metemos el melón unos 5 minutos en el microondas no se nos cortará la respiración cada vez que la metamos.

Otro alarde más que aumenta la excitación, aunque hay que ser un poco hábil. Podemos dibujarle, mediante incisiones en la corteza, unos ojos y una nariz. Es importante, en este caso, que el agujero coital quede a la altura de lo que sería la boca. Así parece que nos la chupan.

Por cierto, el melón no se tira. Se reserva por si viene visita.

Técnica II: La mano muerta.

Es otra vuelta de tuerca a la clásica manual. Consiste en sentarse sobre la mano que utilicemos para darnos goce solitario durante, como mínimo, 30 minutos.

Al levantarnos, notaremos la mano dormida... ¡eso es lo que buscamos! La sensación, al no tener tacto, es de que nos la están haciendo.

Y, como antes, vamos a mejorarla. Podemos pintarnos las uñas de la mano de color rojo puta, osea, el normal. Eso incrementará la fantasía.

Y, si tenemos una tía modista o una madre costurera, podemos pedirle que nos elabore un traje que por una mitad sea de hombre y por la otra de mujer. Nos maquillamos la mitad de la cara que da para el vestido de mujer y... ¡voilá!... el truco está completo. Nos colocamos delante del espejo, del lado del hombre y decimos:

- ¿Has visto que tranca, no, perraca?

Nos volvemos del lado de la mujer, agarrando nuestro member con la mano pintada y nos respondemos, con voz aflautada:

- ¡Oh!.. ¡sí!... es enorme.

El resto lo dejo a vuestra imaginación.

Es importante que recordéis que hay que quitarse el traje para salir a la calle.

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9 Mayo 2007

Pinículas que he visto

  • El pianista.

Va de un tío muy delgado con cara de acelga (pero que se ha triscao a la Pataky el muy cabrón) que toca el piano. Lo debe hacer de pena, porque le mandan a un guetto detenido y le hacen trabajar que no veas. Luego va y se escapa. Aquí se ve que los españoles somos mucho mejores, porque el Lute hizo lo mismo y estaba que te cagas y este pobre desgraciado se queda horrible. Pasa más hambre que un diabético en Nestlé. Al final le salva un caballero legionario. De mucho llorar.

  • Bladerunner.

Es en el futuro. Se nota porque los coches vuelan. Como los autobuses de Auto-Periferia, pero sin tocar el suelo. Es un policía amargado. Debe ser que es picoleto. El caso es que persigue a robots que van con Windows, porque enderrepente se les va la cabeza y hay que pegarles cuatro tiros. Ni les funciona el reset ni nada. Ojalá pudiera hacer yo lo mismo con mi pc. El caso es que se enamora de una chica robot. Un tío raro, porque debe ser como tirarte una lata de Mirinda. Al final, se van a Marina D'or, ¡qué guay!.

  • Alien.

De miedo de cagarse. Un par de churris y unos chavales van en una nave dormidos. Esta juventud... siempre endrogados. El caso es que se despiertan y llegan a un planeta que parece el CorteInglés en las rebajas... promete mucho pero sólo queda la mierda. Allí uno coge una especie de ladilla interplanetaria. Se suben a la nave y la ladilla se pira, pero le deja dentro una lombriz que te cagas. El tío se aprieta un BigMac y lógicamente la lombriz se mosquea... ¡hay que cuidar esa alimentación!. Le sale haciéndole pupita. Para que no se reproduzca, como a mi gato Frenillo, lo capan y se lía a engordar. Pero se les agota el Whiskas y el animalito, siguiendo su instinto natural, se los empieza a zampar, sin irutar ni nada (un bicho fino). A todos menos a una que va en braguitas... como que el bicho es tonto. Al final, la chica no puede cuidar de la lombriz y la abandona en un cruce de la galaxia.

  • Gladiator

Unas locazas que van todas en minifalda organizan el día del orgullo gay pero se pasan con los fuegos artificiales y queman un bosque. Naturalmente, expulsan al organizador, Hisp-ano (la más loca de todas). Para putearle más, le queman unos campos de Marihuana que tenía. Luego se mete en el rollito master-slave, con cadenas, látigos, etc... y termina ganándose la vida haciendo espectáculos de lucha libre en tanga en garitos de ambiente. El jefe mundial de los gays es catalán (lo sé porque le llaman el César) se pilla por el Hisp-ano y en una escena final muy bonita se abrazan y se pasan con el coito anal, porque terminan sangrando como dos marranos. Viciosa es esta gente. Los catalanes, digo.

  • El puente sobre el río Kwai.

Unos turistas contratan un "todo incluído" en algún sitio tropical. El hotel resulta un desastre y está lleno de bichos y, lo que es peor, de chinos. Los chinos están casi siempre mosqueados, se ve que cobran poco. En un momento dado, los turistas se apuntan a una ONG y construyen un puente para que los chinos del otro lado de un río lleguen antes al water. Desgraciadamente, el arquitecto es el mismo que el de las obra del AVE y se acaba hundiendo todo. Los obreros son españoles, porque curran lo mínimo y se pasan el día silbando.

  • ET.

Un jubilado de unos 150 años (arrugadísimo el pobre) está cogiendo setas en una excursión del IMSERSO y se pierde. El autobús se larga porque esos no esperan a nadie y en las residencias hay falta de plazas. Se lo encuentra una chavalería muy sana, que van siempre en bici. El jubilado al principio hace gracia, con sus gafas tan grandes, como una pasita... Pero pronto se descubre que está cobrando dos pensiones y se organiza un dispositivo de búsqueda. La peli es medio erótica, porque al ancianito se le enciende el dedo cuando entra la madre o la hija en la habitación. Al final termina subiendo en otro autobús y ahora está en Marina D'or, ¡qué guay!.

  • Bailando con lobos.

Un tío compra un chalet unifamiliar a una cooperativa y, como Dios manda, es timado. Se supone que está céntrico y termina donde Cristo dió las tres voces. De calidades, eso sí, bien. Pero pronto se convierte en objetivo de los especuladores inmobiliarios, que le calzan a 400 inmigrantes viviendo al lado para hacerle movin'. Los inmigrantes se pasan todo el día dándole al canuto de la paz y organizan unos fiestones que pa qué, con fogatas, cochinillo asado, vichisuá de búfalo, hojaldre de marmota... lo típico. Una inmigrante, sin duda desenado trincarle para obtener los papeles, se lo trisca. En esas que vienen los promotores a urbanizar la pradera y los inmigrantes se mosquean y terminan a palos.

Tags: peliculas

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24 Abril 2007

Consejos para mujeres: la primera cita (I).

Almejitas, hoy me siento generoso. Desde mi amplísima experiencia con la mujeres y como troncha-mozas diplomado que soy (especialidad zampa-rajas), voy a daros unos briconsejos, unos "to-do & not-to-do" para las primeras citas. Siguiéndolos a rajatabla, fijo que triunfáis.

En primer lugar, ya lo sé, ya sé que tú nunca te acuestas con un hombre en la primera cita. Jamás de los jamases. No, tú no eres de esas. Vamos. Ni de coña. Pero, así, entre nosotros.. "porsiaca".. ¡¡depílate!! Que sí, que duele, que pica, que escuece, que se tarda, pero... de verdad, hazme caso. A nadie le mola tirarse a un Ewok. Y menos ahora, con el calor que da el pelo. Seguro que no te gustaría ser recordada por algún hombre como "la mujer que atascó mi ducha". Y, ya puestos, aunque ésto ya sea un alarde... ¡el ano también se depila!. Que no veas la impresión que da el ponerte a triscar con la hembra en posición traga-almohadas (tan útil con las gritonas) y ver que sale un mocho de fregona de entre las nalgas.

Respecto a la vestimenta, partiendo de la premisa anterior, es decir, que tú nunca te acuestas con un tío en la primera cita, por favor, recuerda que es la primera cita y que el hombre estará nervioso (eso si no es inteligente y va borracho). Evita pues esos sujetadores tan horrorosos que ni Dios sabe cómo abrirlos, que te dan ganas de decir "Oye... ¿llamamos a un cerrajero de guardia?". O, por lo menos,lleva un juego de ganzúas. Que sí, que no es tan difícil, que seguro que tú lo quitas con una sola mano... pero, antes de que empieces a decir que los hombres somos unos torpes, te propongo un trato: nos vamos al water, me sacas la cola y yo me pongo a mear. Por cada gota fuera que caiga, me das 30€. ¿A que entiendes lo que quiero decir?. Coño, es que parece que lo llamáis "combinaciones" porque abrirlo es como forzar una caja fuerte.

Por último, el maquillaje. Aunque casi, casi seguro que tú nunca te acuestas con un hombre en la primera cita, debo advertirte, por si un día vas drogada o algo y lo haces, que en la casa de un hombre no suele haber discos de algodón, ni leche limpiadora, ni crema hidratante... ojito al maquillaje. Que puedes acostarte divina de la muerte y despertarte como un osito Panda después de una pelea. No mola nada, pero nada, nada, descubrir por la mañana que tu acompañante te ha puesto la almohada como el gallumbo de un diarréico.

Los hombres somos unos animalillos huidizos y asustadizos. Por lo general, odiamos vivir en cautividad. Aunque, como tú ya sabes, luego está chupado amaestrarnos. Pero, en principio, para evitar que nos escondamos en nuestra madriguera, evita tocar ciertos temas que nos hagan intuir que quieres algo serio.
Ejemplo práctico de pregunta correcta para iniciar una conversación:
- ¿Qué te parecen las tetas de la Pataky?
Ejemplo práctico de pregunta INcorrecta para iniciar una conversación:
- ¿Cuántos hijos quieres tener?
Como ves, la segunda tiene un tufillo a casamiento que te cagas. La neurona del hombre tiene un apartado para huir de compromisos. Ojito a esto, que luego te extrañas de que no te llame nunca más.

Otra cosa. Las revistas femeninas no tienen ni puñetera idea. Nada de pagar la primera cena a escote y mucho menos el pagar tú. Que pague él, que se joda. Ya verás como, aunque sea para amortizar el precio de la cena, te dura más en el coito. ¡Ah!, no, se me olvidaba. Que tú nunca te acuestas con un hombre en la primera cita. Es verdad. Bueno, que pague él, que para eso cobramos más (normal, un hombre en una empresa da mucho más juego, puede escaquearse hablando de fútbol, de fórmula 1, de la Pataky...)

Intenta ser natural, no quieras parecer sofisticada si no lo eres. Yo tuve una cita en que la chica pidió champán para cenar, haciéndose la finolis. Se le olvidó que le daba aerofagia. El coito fue horroroso. Bueno, más que el coito, la mascletá. Parecía una cacería: junto al conejo siempre había disparos.

Si vas a su casa, evita hacer comentarios desagradables acerca de su sentido de la limpieza y el orden. Si te sientas en su sofá y de entre los almohadones sale una familia de zíngaros, con su osito con pandereta y todo, pues les das las buenas noches y, como gesto de cortesía, les lanzas unas monedas. ¿Que hay un trozo de pizza en la cama que te está hablando? Pues le saludas, que es bueno llevarse bien con sus amigos.

De momento, eso es todo. En la segunda parte hablaré de lo que no hay que hacer en la cama. Claro que... eso a ti te da igual. Total, tú nunca te acuestas con un hombre en la primera cita. Ninguna lo hacéis.

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13 Abril 2007

Las drogas son malas (con ejemplos y casos prácticos).

Queridos niños: no debéis drogaros. La droga hace pupita. Es malina, malina. La droga te hace hacer cosas de las que luego te arrepientes. Para que lo entendáis, os voy a contar unos sucedidos de mi ejemplarizante vida.

Recuerdo una vez que salía de un bar de copas un domingo por la mañana (lo que viene siendo una noche larga). En aquella época, nos había dado por ser surferos. Yo hasta me había comprado un traje de neopreno que, cuando me lo ponía, me metía chorizos Revilla enrollados por la tripa para que pareciera que tenía abdominales. Me llamaban "El Barbacoa". Pero bueno, que me distraigo. El caso es que salíamos extrañamente felices del bar. Digo extrañamente felices porque lo normal era salir echando la raba. Nos pusimos a hablar de olas y, tanto, tanto me emocioné, que me subí a una especie de tapia que quedaba como a dos metros del suelo. No preguntéis por qué. No hay explicación. El caso es que me subí e inmediatamente empecé a hacer mi perfectísima imitación de surfero californiano. Piernas flexionadas, brazos en cruz, gesto altivo...

- Mirad, mirad cómo domino la ola... ni me mojo el flequillo.

- Ahí, ahí dale... vamos... ¡¡¡entra en el tubo, haz un 360!!!

En esas estaba yo, jaleado por mis amigos desde la acera, todo feliz, cuando se produjo la tragedia. Una voz grave (pero se salvará) me gritó desde el otro lado de la tapia : "Pero hombreeeeee... que hace usteeeeeddddd".

Lentamente volví la cabeza, despacio, como a cámara lenta. Más que nada porque si la movía rápido me mareaba. Bueno, pues mis ojos se hicieron como los de una muñeca manga cuando descubrí lo que había al otro lado de la tapia. La banda de viento la Guardia Civil, junto a unos 100 agentes vestidos de gala, el alcalde, autoridades, unas 500 personas de público y creo que incluso Ruiz Gallardón estaban allí. Todos mirando. Mejor dicho, admirando mi estilo surfer. Vaya por Dios, mi ola daba por su cara este al homenaje a la Guardia Civil. Estuve tentado de hacer el saludo surfer, ese que parece que pones cuernos pero con el meñique y el pulgar... pero opté por bajarme al ver la cara de "Estupendo, ya tenemos nuestra excusa diaria para soltar ostias" que se les ponía a los de verde. Justo cuando saltaba de la tapia, escuché a la banda de viento interpretar magistralmente el "Manoleteeee, Manoleteeeee, si no sabes toreaaaar pa que te meteeeesss".

Y yo no soy el único que sufre con éstas cosas. Tengo un amigo al que llamamos Borrasca. El apodo es curioso. Le viene porque cuando estábamos en la edad del pavo hicimos una fiesta en un local abandonado. Ya sabéis, la típica fiestuqui para mamarse, liarse con alguna, terminar pegándote con un amigo... Algo sano y normal.

En los preparativos para la fiesta, dudamos entre hacer ponche o sangría. La sangría en sí es otra droga. ¿Alguien que lea ésto no se ha pillado un pedete de sangría? Yo creo que Adán no mordió la manzana, la cagó con un vaso de sangría, porque no hay Dios que se le resista en verano. Volviendo al tema, durante la preparación del fiestón tuvo que saltar el puto vicioso de turno con su idea genial:

- Estoy pensando... que como tenemos todas los éxtasis y los tripis que sobraron de las navidades, podemos echarlas al puchero de la sangría y así le damos más vidilla.

- Sí, vamos, como los trocitos de fruta pero con más guasa.

No hubo objeciones, claro. Cuando se masca la tragedia, nadie dice nada. Pero luego todo el mundo suelta lo de "Yo ya sabía que no era buena idea...".

El caso es que la fiesta iba bien, todos pedillos, yo ya había lamido pechuzo a alguna... y en éstas que viene mi amigo Borrasca (por aquel entonces Raúl), que llegaba de trabajar de cocinero y venía todo sudoroso.

- ¡Ostias!... sangría, ¡qué rica!

Tengo que indicar que el Borrasca, además de medio bobo, era un tragón de cojones. Así que, ni corto ni perezoso, agarró la cazuela de la sangría y, sin vaso ni nada, a lo neanderthal, empezó a engullir y a tragar más que Heather Brooke (buscad en internet y sabréis a qué me refiero). Yo creo que se pipló un litro... y encima de lo último, donde estaba la "chicha", los tropezones de la risión.

Naturalmente, nadie dijo nada. Los amigos estamos para eso, para gozar cuando otro sufre desgracias. Callados como putas nos dispusimos a disfrutar del espectáculo que el Borrasca estaba próximo a ofrecernos. Efectivamente, no nos defraudó.

Comenzó sudando. Parecía Camacho en la final de la Copa del Mundo. Se quitó la camisa, dejando sus hermosas lorzas al aire. Luego empezó a bailar como si hubiera pisado un cable pelado. Y ya, por fin, llegó el momento cumbre de la velada:

- Joer, joer, joer... no sé, no sé qué me pasa, pero creo que tengo que correr un rato.

Y dicho eso, salió escopetado de la fiesta. Nos fuimos detrás de él, pero era inútil. El Borrasca era una bala humana. Sus piernas eran como abanicos, sus Nike crujían bajos sus pies sometidas a un brutal esfuerzo, los árboles doblaban sus troncos a su paso, la aspiración que dejaba le hacía arrastrar una hojarasca... era, en esos momentos, el animal más rápido del planeta.

Inútil seguirle, al menos con medios humanos. Lo peor era que se estaba acercando a la N-VI. Temimos que provocara algún accidente por adelantar a los camiones que sólo iban a 80 km/h. Así que uno de los presentes me dijo:

- Vamos, que éste se nos pierde. Vamos en mi moto...

La moto era de un modelo mítico... una Puch Borrasca. Me subí, ágil y rápido como una gacela Thompson e iniciamos la persecución del balín humano.

Poco a poco nos fuimos acercando, siguiendo la estela de fuego que dejaba. Al fin, con la Puch rugiendo a tope, nos pusimos a su lado:

- Detente, insensato. Cuídate de no hacer algo que te apesadumbre el resto de tiempo que emplees en tu vagar por el mundo. - Le grité utilizando la jerga típica de los jóvenes.

- No puedo... mi tripa es como una caldera... ¡¡¡¡estoy como recargado!!!!! - Gritaba el pobre hombre, con los ojos llenos de lágrimas, más de la velocidad que de otra cosa.

El caso es que apretaba el paso, el de la Puch aceleraba a tope, a tope... y, etonces, se escuchó un petardazo... y lo perdimos para siempre. Bueno, para ese día.

El de la Puch sollozoba... "El motor, ha reventado el motor". Pero yo creo que el ruido fue emitido por el propio adolescente al superar la barrera del sonido.

En cualquier caso, pronto nos vimos rodeados del resto de amigos que llegaban en sus ciclomotores. Se arremolinaban a nuestro alrededor asombrados de la escena que habían presenciado desde la distancia.

- Dios mío, Dios mío... es un milagro... ¡¡ha podido con la Puch Borrasca!!... es... ¡el super-Borrasca!.

A todos nos invadía la tristeza. No por el Borrasca, cuyo mote acababa de nacer. Sino porque no teníamos el teléfono del camello que nos había vendido una mierda tan cojonuda.

Bueno. ¿Véis, queridos niños?. Las drogas son malas. No debéis tomarlas. Que se empieza con una raya de coca... y se acaba dirigiendo una gran compañía.

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22 Marzo 2007

Historia de una depilación

Bueno... termino por hoy con mis "recopilaciones". Esto lo escribí hace bastante tiempo en otro foro que visitaba:

Capítulo I. Lunes

Llego a casa nervioso y excitado. Hoy voy a poner en práctica mi plan para sorprender a cuchicuchi y pasar una noche de sexo animal. He decidido depilarme pubis y testículos y quedarme suave como un Cd virgen, a ver si se anima la cosa matrimonial, que últimamente anda de capa caída.

Como no tengo ni idea de cómo hacer esto, pregunto a una amiga de un foro aprovechando que veo en una foto suya que ella también se rasura.

Leo y apunto sus consejos:

- Primero rapar con máquina de cortar el pelo
- Utilizar espuma o gel
- Pasar maquinilla, nunca a contrapelo
- Luego echarse crema hidratante

No puede ser tan difícil. Todas las tías de las fotos con las que me la meneo llevan el chochete como la pantalla del PC. Llego a casa y manos a la obra. Primero la máquina del cortar el pelo. Esto es fácil.

Intento pensar en el Fary manteniendo relaciones homosexuales con TinkyWinky porque el cosquilleo de la maquinilla en las pelotas me está poniendo cachondo, y como me líe...

Acabo el primer rasurado con la máquina. Coño, cómo mola, ahora llevo el mismo corte en la cabeza, en la perilla y en la polla. Soy capicúa.
Vamos con la espuma. Esto también tiene su gracia. Vuelta a pensar en el Fary y TinkyWinky. Con la espuma, mi pito parece un Papá Noel. Hago el bobo delante del espejo "¡Aaaaahhhhh!, un pene rabioso, ¡aaaaahhh!". Bueno, al grano que te me distraes.

Cojo la cuchilla de afeitar. Se van a cagar, es la Guillete Mach3 Turbo TDI 16v. Esto corta más que la sierra de Viernes 13. Grácilmente levanto mi escroto para tener mejor visión. Primera duda: Vale, hazlo en el sentido del pelo. ¡Coño! ¿Cuál es el sentido del pelo en un cojón? Cagada, yo tengo el huevo redondo (¿qué raro, no?), los pelillos no parecen tener un "sentido". Simplemente, salen de punta.

Bueno, pues entonces dará igual. Voy pasando la maquinilla con cuidado, aunque no evito darme un pellizquito. Miro haber si por el corte que me acabo de hacer en el huevo asoma el pollito. No, ha habido suerte. No asoma ni un esperma. Lo he pasado mal cuando he llegado a la zona que linda con el ojo de Sauron, casi atrás, pero la cosa no ha ido mal.

Ataco el otro huevo, más de lo mismo, como en el chiste:

* Manolo, ¿sabes que tengo abilismo?
* No jodas, ¿y eso qué es?
* Un huevo grande y el otro lo mismo

Voy a atacar los muslos, ahí casi no tengo vello, excepto en la zona más próxima a la bolsa escrotal. Sin problemas. Queda tan suave como las nalgas de una quinceañera patinadora. Toca la parte superior, que afeito sin problemas. Bidé y agua caliente... parece que noto algo de escozor por algunos puntos. Serán cortecitos. Me miro al espejo. Joer qué impresión. Parece que vuelvo a tener 10 años. No, no lo digo por el tamaño del pene, lo digo por la calva.

Pero algo va mal. Observo grandes deficiencias. Veo las piernas peludas y, llegando a los muslos, de repente, una calva. Los mismo sucede en la panza, baja un canalillo de pelos desde el ombligo y al llegar al paquete...¡zas! Parece los montes de Chernobyl. Y por detrás es aún peor. ¿Cómo voy a llevar un culo peludo y que al girarme parezca que ha llegado el otoño? Queda de pena.

Calma, que no cunda el pánico. Aún quedan 2 horas para que llegue cuchicuchi. Tengo tiempo, espuma, cuchillas y pulso de cirujano (con cirrosis, eso sí). No queda otro remedio. Primero el culo. ¿Alguien se ha depilado el culo sólo? Mientras lo hago siento que soy el primero en intentarlo. Me retuerzo hasta que me cruje el espinazo para poder verme. No llego a verme el culo y empiezo a afeitar sin ver. ¡Mierda! ¡Se me olvidó pasarme la máquina del pelo primero! Ya da igual. Llego a la zona del ano. No veo nada. Cojo un espejo de mano de cuchicuchi, el que utiliza para depilarse las cejas y esas cosas. Me pongo en la cama como una mujer en el paritorio. Con el espejo de la pared y el de mano hago posturas hasta que me veo el culo. ¡Coño! tanto tiempo juntos y apenas nos conocíamos. Un par de minutos depués y a base de pasarme la mano por el "lomo", dejo de notar pelos. ¡Culo depilado!

Después de eso, las piernas no tienen dificultad. El torso lo hago leyendo el Hola. Joer con el Rey, cómo se lo ha pasado en la visita a Marruecos. Bueno, pues dos cuchillas y medio bote de espuma después ¡no me reconozco! Coño, hasta parezco un deportista. ¡Qué fresquito se nota! El aire hace cosquillitas por zonas que antes estaban abrigadas.

No sé si ponerme trocitos de papel en los cortecillos, como hago con la barba. Decido que mejor no, no vaya a verme mi mujer y me suelte "¡anda!, ¡qué disfraz de momia más guapo!".

Una duchita para eliminar todos los pelillos y resto de espuma, con la maquinilla voy repasando algún despistado. Esto me gusta, me siento limpito, no sé, como más higiénico sin tanto pelacho.

Queda el paso de la crema hidratante. Vamos allá. Busco entre los potingues de cuchicuchi. Hay cosas rarísimas. Por un momento dudo...

¿No estaré buscando entre sus cosas de restauración de muebles? Leo "lifting", "reafirmante", "Anti-age"... ¡esta! "Leche desmaquilladora hidratante". Justo lo que busco. Espero que me dé para todo el cuerpo.

Empiezo a untarme en el mismo orden que me he afeitado. Joer , pues será todo lo hidratante que quieras, pero pica como su puta madre. Voy untando crema mientras todo me va escociendo.

Joer, joer. Ahora entiendo cuando las tías dicen que lo pasan mal con la depilación.

Cuando termino parezco una anchoa en lata. Tengo que sujetarme a la cama porque pego un resbalón en la tarima flotante. Me apunto mentalmente el nombre de la crema por si un día cuchicuchi me deja practicar el sexo anal, joer como desliza, con esto le meto yo la tranca y se piensa que es el meñique. Otra vez, qué no, joer, qué no lo digo por el tamaño, que es por lo que resbala la crema.

Me escuece todo el cuerpo. Parece que tengo un hormiguero cabreado en los huevos. Me visto y me voy a sacar al perro, a ver si se va calmando la cosa. Horrible. Cualquiera que me vea pensará que tengo una batería de coche enchufada a las pelotas. Voy como si me soltaran descargas. Escuece todo, pica que rabia. Algo pasa. Llego a casa y me desnudo. ¡Otias! ¡estoy más rojo que Llamazares!

Uhhhhh, que la he cagado, que la he cagadooooo. Pero si yo he seguido las instrucciones de la Paty. ¿Será que las tías tienen el chirri más resistente? Decido volver a ducharme con agua fría y la cosa se calma, pero donde me rozo me pica un huevo (nunca mejor dicho).

Aguanto como un campeón a que vuelva cuchicuchi. Me conoce como si me hubiera parido, así que según entra por la puerta y me ve, dice "Algo has hecho". Es como cuando le digo voy a comprarme un casco para la moto que está en oferta de 175 euros... y vuelvo con uno que cuesta 399, según entro por la puerta tiene la carita igualita a la de este momento.

* Verás, creo que la he cagado.
* ¿Qué has roto? ¿Cuánto te ha costado? ¿Llevas mucho tiempo tirándotela?
* Que no, que no, que no es una cagada de esas... mira.

Me desnudo y le enseño mi obra. Parezco un Alemán en Torrevieja un 2 de Agosto. O una gamba de Huelva.

- ¡Ay la madre que te parió! pero si estás en carne viva
- Yo es queee... quería darte una sorpresita... quería raparme los huevos y eso... pero claro, quedaba mal, y tirando, tirando...
- Pero.. ¿cómo lo has hecho? ¿con hacha?
- Nopes. Yo creo que ha sido la crema hidratante. Ahí si que me ha empezado a picar.
- ¿Qué crema te has echado?
- Esta...
- ¿La desmaquilladora?

JAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJAAAAAAAAAAAAAAAAJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJAAAAAAA

Capítulo II. Miércoles

Por fin se ha pasado los picores. Lo peor ha sido el culo. Me he retorcido como si tuviera lombrices. Parecía que había plantado el ano en un avispero. El pecho pica y la zona genital. Tanto me he rascado que un amigo me preguntó "Tío... ¿no te habrás ido de putas y te han pegado algo?". No tuve valor a explicarle lo ocurrido, así que ha dejado de hablarme porque es amigo de mi mujer y piensa que soy un putero.

Hoy voy a intentar hacer el amor con mi mujer. Estos dos días ni me la he meneado. Cualquier movimiento irritaba alguna zona de mi cuerpo y terminaba rascándome mientras veía como mi pene (casi la única zona de mi cuerpo que no está irritada) se bajaba.

Ahora me noto mucho mejor, casi no me pica nada, no tengo nada irritado. Ayer tenía unos granos rojos por todo el cuerpo, como picaduras de mosquito. Mi mujer decía que tenía "cada poro de tu cuerpo cabreado contigo".

Pero hoy se va a cagar. Eso si, le diré que se abra de piernas en el borde de la cama. No quiero roces.

Tags: depilacion

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22 Marzo 2007

Pike de Flanders

Un "flander" es un conductor responsable, el que respeta las normas. Esto lo escribí para reirme un rato de los "quemados" que van de racing por la vida...

En esta Semana Santa pasada tuve un pique de que te kagas en las bragas que sus paso a contar.

Resulta que salimos a las 5 de la tarde, justo cuando más caravana había, pero es que teníamos que recoger a mi suegra, que se venía con nosotros. Ya saliendo de la caravana y pillando carretera despejada, aprovecho y me pongo a mis 120 clavados, por mi carril de la derecha.

En esto que a lo lejos veo otro coche ranchera al que me voy acercando. El muy joputa debía ir como a 110 km/h. Asi que me planto detrás de él y pienso "te vas a kagar, tronko, ke no t adlanto en tó el viaje". Asi que me pongo justo detrás de él a 110, con 300 metros de distancia de seguridad por si frena o surge algo.

Pero el pavo debió darse cuenta de que iba más prudente que él, porque se me puso a 100 por hora. Yo ya en esas me arrepentía de no haberme comprado el diesel normal que da la mitad de caballos, porque veía que para poder ir a 100 tenía que ir frenando. En eso que me voy acercando y veo que no me va a quedar más remedio que adelantarle. Pero justo en ese momento, la salvación... mi suegra se ha mareado. ¡Bien por la abuela!. No me queda más remedio que parar en una vía de servicio. Lo indico un kilómetro antes para que el tío del familiar me vea bien. Por los 250 metros de separación... pero juraría que me miró con envidia... pero... ¡mi gozo en un pozo!. resulta que el tío también va a parar.

Entramos casi a la vez en el área de servicio. De su coche se bajó su mujer y un niño. Ahí le miré pensando "1 a 1, cabrito, que yo además llevo suegra". El tío ya se moría de vergüenza y de envidia cuando vio que su hijo sólo hacía pis, mientras que el mío también vomitaba. Tomaaaa, 2 a 1 para el mendaaaa. En esas que veo que ellos van a comprar algo a la gasolinera. Mierda, nosotros ya estamos apunto de salir. Al final voy a llegar antes. Pero nuevamente es mi familia la que me salva... a mi mujer la llama su prima Maribel. Eso es casi media hora de estancia. ¡Bien!.

Arrancamos detras del familiar, del que no recuerdo la marca, ni la cilindrada porque a mi los coches me dan igual.

Salimos a carretera y de ahí a la autopista de peaje. Tres carriles despejados y yo a mis 100 por hora en la derecha. Pero el tío quería jugar fuerte, porque veo que se pone a 90. ¿Quieres guerra, no?. Vale, pues cuarta y a 80. Hubo un momento en el que me adelantó un camión y con la aspiración casi me pongo a 100, pero pude frenar a tiempo y no adelantar. Los kilómetros se sucedían, paramos cada hora y media para descansar.

En eso que llega un puerto con curvas. Veo que mi mujer está preparando unos sandwiches de chopped para la merienda. Estupendo. Subo el puerto en tercera, con el coche a 1000 rpm.. pero el rival es duro de pelar y sube a 60, casi 10 km/h menos que yo.

- Ké kabron, este tío va mejor ke yo.

- ¿cariño, por qué hablas con la letra "K"?

- Mujer, es que esto es un pique, y luego tengo que escribirlo en el foro, y queda mucho mejor.

- Lo que tu digas.

Me voy acercando a la parte trasera del familiar. Mierda, esta vez es inevitale... voy a adelantarle.

Pero el idiota se cree que mi coche es normal... no sabe que llevo una "sorpresita" debajo del capó... mi coche está "Flanderstuneado". Mi mujer, que ya me conoce mejor que yo mismo, presiente que algo gordo va a suceder.

- Vas a utilizar tu invento, ¿no?

- Sí, es el momento.

Siempre recordaré como puso su mano sobre la mía y me dijo

- Paco, confío en tí.

Y digo que siempre lo recordaré porque yo no me llamo Paco. Pero bueno, ésta es otra historia que ya aclararé con ella. En ese momento le quito el precinto de seguridad al interruptor y mirando al tío le digo "Adióoooos"....

En ese momento se pone en marcha la centralita de PowerFlanders que me he comprado en USA por 250 pepinos y surge el milagro... se desconecta el turbo y los cilindros 2 y 3 dejan de recibir gasoil, mientras que al uno se le suministra Mirinda de naranja, con lo que me quedo en 15 c.v. pelaos.

Ahora sí que sí. Le pierdo de vista mientras veo como me adelantan por la derecha, por la izquierda y hasta por encima.

Y esto no es nada. Tengo en mente una preparación que me va hacer perder unos 25 km/h de punta.

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22 Marzo 2007

Diario de un tunero

Hace tiempo escribí esto en forocoches.com...

Capítulo I. La máquina

Ya me lo han entregado. Nada más verlo en el concesionario me he puesto berraco. Impresionante, desafiante, me miraba con su afilado morro. Lo he rodeado para disfrutar de las vistas de su culito. Allí he leído “HDI” en letritas plateadas. Ya tengo mi Xsara. Ya eres mío, pichón.

Capítulo II. La transformación

Un coche de serie es una puta mierda. Los coches de serie son para pringados, perdedores, votantes del PP. Nada más sacar el coche del conce me he pasado por el taller de mi amigo Chispis, que es chapista. Los iniciados le conoceréis porque su taller se llama “Farlopa tunning”. Alli me ha confirmado lo que ya sabía “tú buga tiene muchas posibilidades, pero te va a salir caro”. De pasta ando corto, pero dicen que la vida premia a los intrépidos. No sé lo que es un intrépido, pero si dan premio, me apunto.

Primero empiezo con la transformación exterior.

Fundamental los alerones. Pregunto por el precio del alerón trasero… intocable. Recurro a mi madre, que es una artista con la miga de pan. Le enseño fotos del scort cosworth de mi cuñado. Quiero uno igual, pero si puede ser, medio metro más alto. Mi madre calcula las rebanadas que hacen falta. Cojonudo, haciéndolo con pan de molde del Carrefour me sale por la mitad que la fibra de vidrio. Y dice mi madre que con las cortezas nos puede hacer unas croquetas cojonudas. Y pensar que hay pringados que se gastan las pelas en accesorios originales. La parte mala es que calculo que vamos a estar 6 meses cenando croquetas de corteza.

El spoiler delantero es una pasta. Descarto la miga de pan, porque si también lo hago con este material ya se nos iba a llenar la casa de palomas. ¿Mensajeras?. No, no te mensajero nada. Aquí entra en juego mi tío Luis. Luisito es profesor de manualidades en el Proyecto Hombre. Allí hay material y conocimientos de sobra. Le hago un croquis de jamón de lo que quiero y cuando salgo ya estoy oyendo las seguetas a todo trapo. Mi tío Luis me ha asegurado que el contrachapado tiene un aguante parecido al de la fibra de carbono. Y Luis de esto sabe mucho.

Tengo que ponerle un saliente en el capó, como los Mitsubishis. Agarro cuatro natillas danone y las pego boca abajo en el capo. Para no ser cutre, les quito las etiquetas.

Me quedan los faldones laterales. Originales, ni los miro. Me devano los sesos pensando en una solución que no encuentro. Pero Dios es bueno con sus acólitos y la solución aparece por la puerta, en forma de anciana con incontinencia. Mi abuela es un crack con el ganchillo. Me dice que ella está harta a hacer faldones. De mesa camilla, pero faldones. Me toma medidas del buga y la veo alejarse dejando su rastro de gotitas.

Suspensiones. Tema delicado. Los coches de serie vienen para pasear chochitos por los bares de copas. Pero no sirven para correr de verdad. Bueno, si acaso el M3, pero también hay que tocarlo, porque se va de atrás. Tengo que cambiar muelles para rebajar el coche. Para la suspensión delantera tengo la solución enfrente de casa. Le doy una patada al yonky que agoniza encima de un colchón entre dos contenedores, saco el bardeo de asustar pijos y, rajando la tela, aparecen todos los muelles que necesito. La suspensión trasera es otro cantar. No me valen los muelles del colchón. Pero al entrar en casa veo lo que necesito. Arranco el dispositivo que tiene la puerta del portal para que no se quede abierta y allí está el muelle que necesito. ¡Cojonudo!… y encima, ¡regulable!. Toma Geroma pastillas de goma. Verás la banda como alucina cuando diga antes de iniciar un pique:

- Un segundito, que este terreno no es el habitual de mi máquina y tengo que retocar las suspensiones.

Se van a cagar patas abajo como cuando a mi viejo le vino la carta del ministerio de trabajo por lo de los 3 moros que curran en la fontanería. No te jode, si encima de que los tienes 18 horas al día currando para que no les dé tiempo a vender drogas… ¡habrá que pagar seguridad social!.

Toca lo más delicado. Motor. Los 90cv de diésel equivalen a 210 de gasolina (tirando por lo bajo). Con las mejoras aerodinámicas yo calculo una punta cercana a los 250. Pero eso hay que mejorarlo. La centralita cuesta un huevo. Vale que saca más cv, pero no compensa. Yo creo que dándole más luz a la caja negra esa podré ganar otros 30 cv. Lleno el maletero de baterías de autobús. Las mango en el depósito de los autobuses de la EMT. Que se jodan y arranquen empujando, que todos tienen una panza que te cagas. Conecto las baterías a un mando que tengo del excalestric, taladro el asiento trasero y saco el cable hasta el freno de mano. Lo fijo con superglue. El mando es cojonudo, de esos de gatillo azul. Para darle un toque más profesional, con un rotulador de cd’s le escribo “Obelbuust”. Taladro el salpicadero y meto el cable conectado a la centralita. Salen algunas chispas, pero queda todo de puta madre.

Busco en el trastero los adornos de navidad. Trinco las luces del árbol. Total, en casa no celebramos navidad porque dice mi padre que las gambas se disparan y es una tontería pagar más por ellas. Tampoco las comemos el resto el año, pero bueno. Distribuyo las luces por el interior del coche. Para conseguir el efecto neón envuelvo cada bombilla en un envoltorio de caramelo Mentolín. Me queda un verde Hulk de puta madre.

Veo que quizá se me quede el coche algo justo de agarre en curvas. Me meto debajo del buga y le pongo dos cinturones atados fuertes del eje trasero al delantero. Ya tengo tracción “quattro”, como los Audis de los pijos. Me voy al Simago y trinco cuatro ollas a presión. Les hago los taladros pertinentes y voy cambiando las llantas por cada una de las ollas. Creo que ahora calzaré unas 225… y esas ruedas cuestan un pico. Ya estoy tieso de pelas, asi que con el rotulador pinto de negro el exterior de las ollas. Queda cojonudo, parece que llevo un perfil bajo que te cagas.

Capítulo III. El montaje

Ya tengo todo preparado. El alerón trasero ha quedado de puta madre. Lo malo es que mi vieja se ha empeñado en decorarlo con flores y pajaritos, como el jarrón de la entrada. Cuatro palometas y queda fijo al maletero. Queda un poco alto, pero dice mi vieja que sin problemas, que cuando haya que lavarlo le podemos pasar la fregona, que con el palo agarrado de la punta se puede llegar.

El spoiler delantero no me gusta mucho. Mi tío me confirma mis sospechas. EL yonky que lo hizo tenía el mono. No hay ni un tramo recto, va todo como ondulado. Mejor, más original. Aunque el joputa ha grabado un corazón que pone “Amor de Madre”. No digo nada porque mi vieja se ilusiona.

Los faldones de la abuela son un puntazo. Mejor dicho, un puntillazo. Se lo ha currado que te cagas. En mi lado pone “Dios bendiga esta casa”. En el de la Yeni pone “Hoy no se fía, mañana sí”.

Un chorro de orujo al depósito para aumentar el octanaje y una llamada a mi novia, la Yénifer. Sólo queda salir y buscar mi primera presa.

Capítulo IV. El pique

Mi madre me ha detenido justo cuando iba a arrancar.

- Hijo, espera, asi no puedes irte.. ¿y si te pasa algo?

- Tranquila, progenitora, el menda controla.

- No, si lo decía por esto.

Y me ha tendido en sus amorosas manos una pegatina en la que se leía “Jonatán AB+ / Yennifer O-”. Cómo molas, vieja.

Salgo despacio. Las ollas cantan un poco y tienen un efecto colateral inesperado: levantan chispas. Cojonudo. Más vacilón. Avanzo hasta la avenida y veo a primer incauto. Veo que es un Audi A8 4.2 quattro. Debe andar por los 300cv. La víctima perfecta para mi Xsarita tuneado.

La Yenni se pone el cinto, intuyendo que viene el momento. El del Audi me mira con la cara desencajada. Mira el alerón trasero, los spoiler… a mi cara, luego al alerón trasero, otra vez a mi cara, luego las luces del árbol… noto el miedo en su mirada.

El semáforo se pone verde. Ha llegado el momento. Meto primera, gas a fondo y pulso con todas mis ganas el gatillo del mando del excalestric. Y, entonces, sucede la tragedia.

Calculo que a los dos segundos iría a unos 300 km/h. Fue entonces cuando el alerón de mi vieja hizo el efecto vela. De repente empecé a ver como el morro se levantaba y ya sólo veía nubes. La Yeni, que para estas cosas tiene un sexto sentido, dice:

- Yo creo que nos fostiamos.

Empiezo a oler ha quemado a medida que noto como el coche se eleva. Entra en juego el spoiler del yonky, siendo éste el que hace el efecto vela. Damos dos giros completos en el aire hasta que ambos alerones se desprenden, llevándose el trasero la puerta del maletero y el delantero el frontal del coche y el radiador (se ve que me pasé con el taladro).

El brusco impacto contra el suelo (me cago en el Newton ese que inventó la gravedad) hace que las ollas salgan despedidas hacia los lados.

Con los nervios se me ha olvidado desconectar el “Obelbuust”. Comienza a oler ha quemado. Las luces del árbol queman los papeles de mentolín y de repente empiezan a brillar mucho. Tengo la sensación de estar mirando un faro de Xenón a un milímetro del ojo. La luz es tal que calculo que las quemaduras van a ser de segundo grado. Al fin estallan las bombillas y casi es un alivio notar como deja de quemar la luz y el dolor pasa a ser de cristalitos clavados.

Me devuelve a la realidad el fogonazo de la caja negra. La llama que sale del motor es de un azul precioso. Intuyo que es por el orujo del depósito, porque es igualita que la de las queimadas que hace el Fraga. Parece que todo acaba cuando la Yeni y yo gritamos a la vez. No es casualidad, es que el motor ha seguido girando y los cinturones se han soltado. Al no haber suelo por el efecto lija contra el asfalto, ambos han atravesado los asientos y nos han fustigado la chepa.

Me estoy reponiendo cuando veo que me adelante el Audi. CagonSanPeo bendito, encima voy y pierdo el pique.

Cuando llega la Guardia Civil y ve el coche reventado, humeante y ollas por todos lados, grita:

- Osti, tú, que estos dos son de la ETA. Mira las ollas de las bombas.

- Y esto es, a modo de resumen, lo que alegan mi defendidos, señoría.

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20 Marzo 2007

Yo, de mayor, quiero ser...

Hoy he ido al notario. ¡Qué escojonamiento! Hay que joderse, ¡vaya curro!. 20 minutos de tarea, medio kilo soplado. Así que volviendo a casa me ha dado por pensar en lo que me gustaría ser de mayor.

Dicen que hay que estudiar mucho para ser notario. No me lo creo. Resulta que son todos más viejos que la tana y al leer un documento, para no perderse, tienen que ir siguiendo la frase con el dedo. Vamos, como yo cuando tenía 7 añitos. ¿Todavía no has aprendido, bonito?. Lo de leer, es un decir, porque el tío dice algo así como:

- Don Paco Jones, mayor de edaddomiciliowedfsdfxvnmvmsvsfvsafvfsdvfdvsdvsdfvdsvdfsvfd.

Y al rato, cuando tienes las orejas dormidas de intentar entender qué coño está diciendo, ya termina:

- grevfndv fvsndknvdskvsdfvdf laventadelaviviendaantescitada. Doy fe.

Tú dices que sí con la cabeza, claro, ves a todos callados y te da palo decir "Oiga, señor Ozores, que yo no he entendido ni papa, pero que sus películas me molaban mucho".

Y encima, joder, qué miedo dan. Que primero viene el ayudante ese y te dice:

- ¿Tiene usted el DNI, verdad?

- Sí, en perfecto estado, menos este arañazo en una esquina que me hi...

- Ufffffffffffffffffff, vayaaaaaaa... uffffffff, bueno, no sé... que lo vea el señor notario a ver si....

Parece el cheriff, más que un notario. Hay que jorobarse con el tiquismiquis. Y luego, cuando devuelve los DNI's, que los va leyendo en voz alta y te los tira encima de la mesa, que dan ganas de decir "¡No hay mus!".

No conozco a ningún notario que haya tenido un infarto. Trabajando, se entiende. Seguro que al ver el saldo de su cuenta, alguno lo ha tenido, ahogado de la risa.

Además, ser notario tiene una ventaja más. Y es que, tus hijas siempre van a estar buenas. Que no falla, oyes, que siempre, siempre, la hija del notario es la que más buena está en el pueblo. Quizás ayude a que sea la única con un Porsche descapotable.

Otro oficio que me acojona es el de "Obrero reformista". El ñapas que te viene a casa a hacete una obra. Es el oficio con mayor rivalidad del mundo. Cuando viene uno a casa a hacerte el presupuesto, no falla:

- Ufffff!.. buenoooo... la que tiene usted preparada aquí... madreeee... perooo.. ¿quién le ha hecho éstoooo?... joeerrr... si es que hay cada unoooo.

- Oiga, que fue usted el año pasado.

- No, si lo digo porque está tan bien hecho, que va a costar mucho tirarlo.

- Ya...

Eso sí, antes de ponerse a currar, les dan un curso de hipnosis colectiva. Si no, no se explica que les llames con la idea de mover un radiador y termines reformando la cocina, haciendo un dúplex en el water y pintando el sofá. Y en estuco, que es más caro.

Pero, sin duda, el mejor oficio del mundo es "mujer funcionaria". Tú apruebas la oposición y ya no vuelves a currar nunca más. Tengo una amigo, que es funcionario, que me lo contaba:

- Joder, qué resaca tengo.. ayer acabamos a las tantas, en la fiesta que le dimos a la nueva.

- Qué buen rollito, ¿no?, ¿celebráis así cada vez que entra alguien?

- No, si es la fiesta de despedida.

- Pero... ¿no decías que es la nueva?

- Si hombre... es que, ahora se quedará embarazada, tendrá la baja de 9 meses por el reposo, luego los 3 de maternidad, luego las vacaciones no disfrutadas, luego la depresión, la baja por la espalda, por las varices, la de la demanda por la mala ergonomía de las sillas... vamos, que o le hacemos la fiesta de despedida el primer día, o ya no podemos hacerla.

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Sobre mí

34 años, hetero, divorciado.

No sé si soy muy maduro y estoy en plena crisis de los cuarenta... o soy un inmaduro y estoy pasando la edad del pavo.

Otro dato interesante sobre mí: las nueces me daban alergia. Ahora ya no. Ahora sólo me provocan sarpullidos los imbéciles. Naturalmente, me paso el día con ronchas.

Y sí, es mi paquete.

Y no, no lleva relleno.


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