Soy Belcebú
Hola, qué tal, buenos días. Soy El Maligno.
Sí, coño, el Belce. Belcebú. Satanás. Satán. El diablo, joder. Dios no, el otro, el de los cuernos. El coloraote.
Pues na, que aquí estoy, desde hace la pila de años. En el infierno, con una torraera de cojones. Y es que yo estaba ahí, en el cielo, tan agustito. Yo le pasaba costo a los santos, que son todos unos hippies de cojones, con túnicas, chanclas y las heridas esas, que decían que eran estigmas y eran los chinazos de los porrillos. Me subía el chocolate un colega, enganchao a la pata de la paloma del Espíritu Santo. A veces me lo subía algún muerto. Ese era el bueno, el culero. Tenía untao a San Pedro. Ya sabes, todos los de aduanas están pringados.
También tenía mis trapis, colando a la banda en el cielo, aunque hubieran sido unos hijos de puta y tal... o aunque llevaran calcetos blancos con zapatos.
Hasta que llegó el Jefe y me pilló. Es un sieso que no veas. Yo entiendo que no sea fácil ser un triángulo con un ojo en medio y eso, pero, coño, que es que es un sieso.
Ná, que se me mosqueó. Y me largó para abajo. Podría haber sido peor. Podría haberme mandado a Benidorm en Agosto. Dentro de lo malo, aquí hay más nivel.
Y aquí estoy, haciendo el mal. Que cansa, no te creas. Que a veces ves un cachorrito abandonado y dices "Aaayyyy, qué pena, mira que monaditaaaa". Pero claro, eres el maligno. A ver qué hace el maligno con un perro lamechichis vestido con un jersey de lana. Nada, si quieres perro, tiene que ser el Cancerbero. Que te trae el periódico estrozao. Y las zapatillas de estar por casa perdiditas de azufre. Y cada dos por tres se me come a alguien. Y luego, la tripa suelta.
Y amigos, pues los justos, claro. Las madres no dejan a sus hijos acercarse. Por lo de la mala influencia y eso. Menos mal que me quedan los politicos. Pero acaba uno hasta la polla de comprar almas. Que luego encima, tienen una reventa malísima. Si se pusiera de moda poner un alma atormentada encima del cabecero... Pero claro, es que es incómodo tener un poltergeist en casa. Sobre todo si eres ordenado, porque es que lo dejan toíto tirao por el medio. Qué les costará recogerlo, digo yo. Así que cuando coloco alguna en un caserón, a los dos días me la devuelve el típico exorcista listillo. Y, por si fuera poco, el precio que tiene la vivienda ahora. El otro día he metido yo dos espíritus en un apartamento y lo he tenido que hipotecar a una eternidad y media.
Tengo mis ratos buenos, claro. Antes los tenía más, eso sí. Me aburría, pues poseía a una chavala macizorra. Era cojonudo acercarse a un cura enfundado en el cuerpo de un pibón y decirle "Tómame, la cerda es tuya". Salían escopetaos. Ahora ya no. Ahora te dicen que sí, pero que les dejes grabarlo para ponerlo en internet. Y te hacen unas cosas que es para decirles "Mire, padre, que yo soy el Maligno... pero usted... usted es un cerdo". Te pones a potar azufre y a darle vueltas a la cabeza y te sueltan "¿Te gustaaaa, eeehhhh?". Esquerosos.
Y es que ahora he creado un invento cojonudo. El Internet, lo he llamado. No me gusta parecer inmodesto, pero es que ahí he estado de puta madre. Si cuando yo quiero... me he superado a mí mismo. He estado mejor que cuando creé los teléfonos de asistencia telefónica.
Ná, la red de redes. ¿Suena bien, eh?. Cómo moscas que están callendo. Gente normal y corriente y en dos días los tienes ahí, entrando a las niñas de 12 años. Todo el mundo viendo porno para luego tirarse a la parienta pensando en una de Playboy. Que tampoco existen, ¿o es que alguna vez has visto una tía de esas por la calle. Pues claro, bobo, que las pongo yo ahí por lo de ser malo... Cojonudo, ¿eh?.
Bueno, que me despido. Que tengo que actualizar mi perfil en el Facebook.
Ale, un beso.
Bueno, venga, que no se diga.... un beso y alguna desgracia para ti y tus seres queridos.


desequilibrios dijo
Me han baneado del Facebook.
Mecagontóloquesemenea.
27 Agosto 2008 | 06:18 PM