Vientre suelto.
Tenía el vientre suelto. Me iba patas abajo.
Estaba más o menos bien... hasta que decidí irme a comer a "La Estupenda".
Chistorra como entrada, luego ensaladilla y para terminar chuletitas con patatas fritas. Por la noche, horchata y cacahuetes y unas uvas.
Hubo un momento que me sentí manantial. Un chorro de agua limpia y fresca salía de mí. Mis nalgas eran los picos de Sierra Nevada. Mi orto, Lanjarón.
Me llevé el Vaio al baño, junto con algo de leer, agua y un Sudoku. Con deciros que no había terminado de expeler y el Vaio con Vista ya había arrancado... os lo digo todo.
Hoy ya he venido a trabajar. Estoy débil, estar en ayunas es lo que tiene. Tengo el ojete (prefiero llamarlo como los ingleses, "chocolate starfish", la "estrella de mar de chocolate") que podría encender la antorcha olímpica entre 500 activistas tibetanos (tibet-anos, sería mejor decir en este caso).
Y me voy de puente. Es triste irse de puente pensando en el número de gasolineras que visitarás. Me siento como cuando hice un viaje a Francia en un Cherokee V8. Había veces que no nos daba tiempo ni a salir de la gasolinera, teníamos que repostar otra vez porque al arrancar el coche el conductor había pisado demasiado el acelerador.
En fin. Pues eso. Que quería compartir con todos vosotros que me estoy cagando vivo. Sé que os interesan cosas así.





chikitona dijo
No te conozco de nada pero es interesante compartir con alguien tus experiencias pues yo el lunes cené sushi y me indigesté asi que estoy mas o menos como tu, con la diferencia de que yo como arroz blanco y yogurt, solamente...
Al menos no me siento sola en el mundo...
Besos!
30 Abril 2008 | 11:22 AM