Consejos para mujeres: la primera cita (I).
Almejitas, hoy me siento generoso. Desde mi amplísima experiencia con la mujeres y como troncha-mozas diplomado que soy (especialidad zampa-rajas), voy a daros unos briconsejos, unos "to-do & not-to-do" para las primeras citas. Siguiéndolos a rajatabla, fijo que triunfáis.
En primer lugar, ya lo sé, ya sé que tú nunca te acuestas con un hombre en la primera cita. Jamás de los jamases. No, tú no eres de esas. Vamos. Ni de coña. Pero, así, entre nosotros.. "porsiaca".. ¡¡depílate!! Que sí, que duele, que pica, que escuece, que se tarda, pero... de verdad, hazme caso. A nadie le mola tirarse a un Ewok. Y menos ahora, con el calor que da el pelo. Seguro que no te gustaría ser recordada por algún hombre como "la mujer que atascó mi ducha". Y, ya puestos, aunque ésto ya sea un alarde... ¡el ano también se depila!. Que no veas la impresión que da el ponerte a triscar con la hembra en posición traga-almohadas (tan útil con las gritonas) y ver que sale un mocho de fregona de entre las nalgas.
Respecto a la vestimenta, partiendo de la premisa anterior, es decir, que tú nunca te acuestas con un tío en la primera cita, por favor, recuerda que es la primera cita y que el hombre estará nervioso (eso si no es inteligente y va borracho). Evita pues esos sujetadores tan horrorosos que ni Dios sabe cómo abrirlos, que te dan ganas de decir "Oye... ¿llamamos a un cerrajero de guardia?". O, por lo menos,lleva un juego de ganzúas. Que sí, que no es tan difícil, que seguro que tú lo quitas con una sola mano... pero, antes de que empieces a decir que los hombres somos unos torpes, te propongo un trato: nos vamos al water, me sacas la cola y yo me pongo a mear. Por cada gota fuera que caiga, me das 30€. ¿A que entiendes lo que quiero decir?. Coño, es que parece que lo llamáis "combinaciones" porque abrirlo es como forzar una caja fuerte.
Por último, el maquillaje. Aunque casi, casi seguro que tú nunca te acuestas con un hombre en la primera cita, debo advertirte, por si un día vas drogada o algo y lo haces, que en la casa de un hombre no suele haber discos de algodón, ni leche limpiadora, ni crema hidratante... ojito al maquillaje. Que puedes acostarte divina de la muerte y despertarte como un osito Panda después de una pelea. No mola nada, pero nada, nada, descubrir por la mañana que tu acompañante te ha puesto la almohada como el gallumbo de un diarréico.
Los hombres somos unos animalillos huidizos y asustadizos. Por lo general, odiamos vivir en cautividad. Aunque, como tú ya sabes, luego está chupado amaestrarnos. Pero, en principio, para evitar que nos escondamos en nuestra madriguera, evita tocar ciertos temas que nos hagan intuir que quieres algo serio.
Ejemplo práctico de pregunta correcta para iniciar una conversación:
- ¿Qué te parecen las tetas de la Pataky?
Ejemplo práctico de pregunta INcorrecta para iniciar una conversación:
- ¿Cuántos hijos quieres tener?
Como ves, la segunda tiene un tufillo a casamiento que te cagas. La neurona del hombre tiene un apartado para huir de compromisos. Ojito a esto, que luego te extrañas de que no te llame nunca más.
Otra cosa. Las revistas femeninas no tienen ni puñetera idea. Nada de pagar la primera cena a escote y mucho menos el pagar tú. Que pague él, que se joda. Ya verás como, aunque sea para amortizar el precio de la cena, te dura más en el coito. ¡Ah!, no, se me olvidaba. Que tú nunca te acuestas con un hombre en la primera cita. Es verdad. Bueno, que pague él, que para eso cobramos más (normal, un hombre en una empresa da mucho más juego, puede escaquearse hablando de fútbol, de fórmula 1, de la Pataky...)
Intenta ser natural, no quieras parecer sofisticada si no lo eres. Yo tuve una cita en que la chica pidió champán para cenar, haciéndose la finolis. Se le olvidó que le daba aerofagia. El coito fue horroroso. Bueno, más que el coito, la mascletá. Parecía una cacería: junto al conejo siempre había disparos.
Si vas a su casa, evita hacer comentarios desagradables acerca de su sentido de la limpieza y el orden. Si te sientas en su sofá y de entre los almohadones sale una familia de zíngaros, con su osito con pandereta y todo, pues les das las buenas noches y, como gesto de cortesía, les lanzas unas monedas. ¿Que hay un trozo de pizza en la cama que te está hablando? Pues le saludas, que es bueno llevarse bien con sus amigos.
De momento, eso es todo. En la segunda parte hablaré de lo que no hay que hacer en la cama. Claro que... eso a ti te da igual. Total, tú nunca te acuestas con un hombre en la primera cita. Ninguna lo hacéis.









cain dijo
Glorioso articulo.
Con permiso del autor un breve anexo para las chicas. En el remoto caso de que se dé esa improbable circunstancia de acostarse con el chico en la primera cita, añadid mientras os quitáis la ropa: "No pienses mal de mí, es la primera vez que me acuesto con alguien en la primera cita". Es una frase que os deja muy bien y que nunca hemos escuchado ;-)
24 Abril 2007 | 06:28 PM